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Una tarea difícil, pero posible

enero 12, 2012

No es fácil mantener una línea editorial o una columna regular sobre temas ambientales. De hecho yo dejé de hacerlo de esa manera (incluyendo a este blog), no solo porque no tuve más tiempo para hacerlo, sino porque también sentí que estaba escribiendo siempre de lo mismo; como si se tratara de una eterna y constante queja. Pero eso es asunto aparte.

El mes pasado el “Blog verde” del portal La Silla Vacía, manifestó no seguir más. Coincido con muchos de los motivos que expone Brigitte Baptiste en la nota de despedida, porque los he sentido de una u otra forma también. Por supuesto, ahí se incluyen motivos (apenas comprensibles) como la falta de tiempo para mantener un espacio de ese tipo en pie y de manera regular, en medio de las diversas ocupaciones que nos consumen la vida.

Al margen de ese cierre, creo que el “Blog verde” logró el propósito de poner sobre la mesa discusiones importantes sobre la actualidad ambiental colombiana, generalmente a cargo de voces expertas en el tema, pero permitiendo que un público más amplio no solo se informara, sino que fuera parte activa de las discusiones. En ese sentido, el “Blog Verde” se constituyó en una buena experiencia de información y debate ambiental, que dejó a un público sensibilizado e informado. Sin embargo, creo que se sentirá su ausencia ¿Por qué?

Uno ve que el tema ambiental se ha posicionado en varios medios de comunicación (incluyendo el Internet), lo cual es algo muy bueno. Pero muchos de los problemas y conflictos, persisten. Además, aún no existe una opinión pública mínimamente informada sobre el asunto ambiental. El ejemplo más claro a lo que me estoy refiriendo, son los efectos que el cambio climático está teniendo sobre el territorio colombiano y su relación con asuntos históricos de ordenamiento social y político. Todo este fenómeno ha sido minimizado en su complejidad socio-ecológica con un desafortunado eufemismo: “ola invernal”.

Esto me llevó a preguntarme: ¿Sólo se necesitan de voces expertas para promover el debate en temáticas ambientales? ¿Qué tipo de espacios complementarían estos debates? Intentaré responder estos interrogantes ilustrando un par de ejemplos.

Espacios en los medios de comunicación como Planeta Caracol y Vida RCN (por solo nombrar dos), abordan asuntos ambientales. Sin embargo, y pese a la buena intención de estas producciones, me choca el manejo de la información con esa concepción romántica, light y algo higiénica sobre lo ambiental, que es lo “ecológico” o “lo verde”, claro está. En contraste, La Radio Nacional de Colombia, le han apostado al tema de manera decidida, así se refieran a “hablemos de ecología”, cuando deberían referirse al “tema ambiental”. Pero indudablemente, cabe resaltar lo que ha hecho la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia, en donde se ha logrado informar desde una perspectiva más integral los temas, incluso recurriendo al apoyo de reconocidos investigadores ambientalistas. Pero éste último caso, es más una excepción a la regla.

¿Acaso es difícil comunicar, describir y asimilar la complejidad de las problemáticas ambientales y su vínculo con fenómenos naturales (p. ej. Terremotos, tsunamis, etc.) ? ¿Será que la inmediatez de la información con la que se informa a la gente la abruma? Primero, no hay que abusar de la superficialidad, ni menos de la técnica. Es decir, la gente no debe porqué convertirse en un experto ambientalista, pero tampoco se le debe limitar el acceso a la información. Segundo, usualmente cuando la información es producida por ambientalistas, se cae en un fatalismo que no permite ver las oportunidades que representan también, muchos conflictos ambientales. Esto hace que la gente en vez de tomar acción, se abrume y no haga nada.

En Colombia existen muchas instituciones, personas o colectivos de gente, haciendo cosas interesantes. En una época en donde nos encontramos hiper-conectados, llenos de información, paradójicamente el problema ha sido encontrar un punto de convergencia de todos esos ánimos e iniciativas. Ejercicios como el periodismo ambiental, el crowdsourcing, mapeos y cartografías, entre muchos más, brindan un potencial para integrar muchos tipos de conocimiento sobre lo ambiental, y que logren llegar de manera masiva a la gente.

Sé que lo que estoy planteando es algo difícil en un país como Colombia donde, por un lado, los medios de comunicación se encuentran mediados por fuertes intereses económicos y políticos; y por otro, las organizaciones sociales, los movimientos ciudadanos y la academia, se encuentran tan distanciados entre sí, pese a tener objetivos comunes. Encontrar los lazos que unan intereses para lograr no solamente debatir, sino tomar acciones en el tema ambiental, es el reto. Ojalá eso se dé, para que personas como yo, también encuentren más motivos para seguir escribiendo.

6 comentarios leave one →
  1. enero 12, 2012 10:51 am

    Podría decir que el mismo problema tiene la difusión de todas ls ciencias. Lo mío que es la salud y los medicamentos es también manejado de forma superficial y con ignorancia aunque puedo decir que hay más posibilidad que hay gente que sepa algo del tema, como los médicos y enfermeras. En el tema ambiental es más difícil encontrar profesionales cerca del común de la gente

    Aunque que haya médicos yenfermeras no garantiza que no haya desinformación y errores. A veces los médicos no saben del tema de medicamentos. Y en la web se encuentra tanta tontería que la gente da por cierta que termina siendo peor la abundancia de información, mucha errónea.

    Algún día deberemos adquirir la costumbre de que los temas serios se traten con profundidad. Y que así parezcan aburridos frente a otros temas, por ejemplo la frándula, debemos sacar tiempo porque es nuestro futuro el que depende de que los entendamos medianamente bien.

  2. enero 12, 2012 12:07 pm

    Me gustó tu escrito. El antepenúltimo párrafo llamó de manera especial mi atención, pues siempre me he preguntado qué podemos hacer para no sentirnos abrumados y nunca encuentro la respuesta. Da tristeza el deterioro propiciado por grandes empresas y firmas globales que ignoran sistemáticamente las preocupaciones de los habitantes de las regiones que explotan. A nivel regional, una posibilidad tal vez sería que nuestros gobernantes, o quienes están encargados de éstas políticas, tomaran acciones para restringir la explotación de nuestros recursos o vigilar atentamente aquellas que aprueben. Pero de nuevo, no se ve cómo podría lograrse sin que los compren con grandes sumas de dinero.
    Por eso, si me gustaría saber un poco más sobre qué se podría hacer para sentirse menos abrumado con toda la información que nos llega (anoche, por ejemplo, quedé muy desalentada viendo este video: http://dotsub.com/view/8446e7d0-e5b4-496a-a6d2-38767e3b520a#.Tw5ev8I1Rmo.twitter, que además por no conocer del tema, no sabemos si creer todo o no). Celebro que hayas vuelto a escribir.

  3. Germán Andrés Quimbayo Ruiz permalink*
    enero 12, 2012 11:58 pm

    Mauricio:

    El último párrafo que escribes, recoge un poco el sentir con el que escribí este post.

    Un abrazo y gracias por la lectura🙂

    Carolina:

    Gracias por tu lectura y, como siempre, por tus afectuosas palabras. La preocupación precisamente va a que eso que se conoce como “problemas ambientales”, tocan directa o indirectamente, cosas de nuestras vidas. La dicotomía naturaleza/sociedad, es obsoleta. El ambiente es uno solo. Espero ver el video que me compartes con calma. Un abrazo para ti.

  4. enero 13, 2012 8:11 am

    El periodismo científico en Colombia brilla por su ausencia.

  5. Joan Pez permalink
    enero 13, 2012 4:27 pm

    Los problemas ambientales confluyen a un tema comun: El modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico como último objetivo. Ese modelo ya en crisis en el mundo industrializado se asume como el adecuado para el resto del mundo y se busca replicar en paises como Colombia. El crecimiento económico, de la mano del crecimiento de la población lleva a una sensación temporal de prosperidad pero a costa de la destrucción ambiental y la transformación de la biósfera. Bajo una estructura social con extremas inequidades, las consecuencias ambientales son aún peores y trascienden a conflictos sociales. Un porcentaje de la población viviendo con exceso de consumo mientras otro buscando formas de sobrevivir, aceleran los procesos de degradación ambiental y hacen muy difíciles de implementar planes de mitigación o un real modelo sostenible.

    Lamentablemente en Colombia, la abundancia de recursos ha sido una bendición y una maldición a la vez. La idea de riquezas infinitas sigue en el imaginario general. Selvas inacabables, minas sin explotar, agua hasta para vender, potencial forestal y agricola para ser la despensa del mundo, rios para hacer hidroelectricas etc etc. El territorio como una finca para sacarle hasta el último centavo ha sido muy bien replicado y enseñado por la visión antioqueña de prosperidad. Ese modelo, que finalmente es una versión local para algo que sucede en todos los paises, tiene patrocinadores que lo encuentran muy lógico y arrasador frente a otras lógicas de mirar el mundo. Esto se refuerza con una sensación de inmunidad, en la cual aunque nos llamamos de “talla internacional” o “globalizados” no asumimos aciones frente a problemas generales como cambio climático y destrucción de la biodiversidad. Los comentarios de calle como “todavía hay mucho” o “eso por aqui no se siente” o “eso es allá” se replican a pesar de que las anormalidades climáticas ya han dejado consequencias bien costosas.

    El debate crítico sobre el tema ambiental termina yendo entonces a la raiz de como esta estructurada la economía y la sociedad. Pero la herencia de violación de las libertades en Colombia hace complejo formular debates sinceros y científicos sin un manto de temor por estigmatizaciones o consequencias futuras. La comunidad académica sobre temas ambientales aún es pequeña y las discusiones rara vez salen del ambito académico porque suelen ser desestimadas y pueden ser inconvenientes. Verdades inconvenientes ya son pan de cada día en EEUU y Europa y el debate se sigue haciendo, mostrar verdades inconvenientes en Colombia puede trascender los terrenos de una discusión sana. La discusión sobre sostenibilidad y responsabilidad ambiental no es por lo tanto un tema de ambientalistas, es un tema de economía, política y finalmente de la vida diaria en los ambitos personal y social. Ambientalismo o ecologismo se ha propagado cínicamente como un término reservado para un extremismo y ha sido asumido irresponsablemente con ligereza por ciertos grupos. Ambientalismo o mejor la dimensión ambiental debería ser entendido mejor como una parte integral de de la vida de cada persona y del funcionamiento social en conjunto.

  6. enero 5, 2013 8:52 pm

    Sin embargo, debiste aber seguido escribiendo ..

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