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Post mortem

marzo 12, 2010

Y se murió el viejito chévere de Thomas van der Hammen. Realmente él si era un viejito chévere, no como pretender pintar a José Galat. Un señor que se vino desde Holanda hace mucho tiempo a vivir a Colombia y que desde vainas rarísimas como la palinología, la paleoecología y la arqueología ecológica, nos enseñó por qué los ecosistemas del país, especialmente los de la Sabana de Bogotá, son como son: producto de una larga historia no solo ecológica sino también humana. Sus extensos y complejos estudios, que parecían interminables compendios, contrastaban con su gran calidez humana y ante todo, la forma en cómo todo ese conocimiento lo compartía con los demás. No más era ir a su casa en Chía o verlo en una charla para comprobarlo. De igual forma sus estudios hicieron parte de consultorias y asesorías al Estado colombiano en temas de ordenamiento territorial, pero que después fueron tergiversados y maniqueados por la politiquería, la leguleyada y el oportunismo. Este fue el caso del concepto de la Estructura Ecológica Principal de la Sabana de Bogotá.

Por fortuna fue honrado en vida no solo en la academia, circulos ambientales y otras distinciones, sino por el Concejo de Bogotá en el año 2008. Pero lo más triste de todo esto, es que solo un pequeño grupo de ambientalistas, lamentaremos su muerte. Como van der Hammen no era ni político ni estrella de la farándula criolla, su pérdida no será tan sentida. Y lo más triste aún, es que ejemplos de vida científica y académica como la de van der Hammen quedan muy pocos. Ahora dirán es que no hay “muerto malo”, pero científicos y ambientalistas como él quedan muy pocos y queda la sensación de que estos temas (y más en época electoral) en este país que se jura “biodiverso” no tienen la mayor relevancia y son tratados con oportunismo e ignorancia. Por lo menos cambiar ese panorama, sería el primer paso para promover del desarrollo de las ciencias ambientales en el país que no excluye promover un desarrollo social y económico.

Ese es el mejor homenaje que se le puede hacer al “colombiano”, van der Hammen.

Paz en su tumba.

Foto: Fondo FEN Colombia. Banco de la República Biblioteca Luis Ángel Arango

One Comment leave one →
  1. Carolina Giraldo permalink
    marzo 12, 2010 11:36 am

    Hola Germán,

    Un muy bonito homenaje para este señor, que fue el mejor ambientalista del país sin ser colombiano. Un abrazo

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